En el ecosistema de una planta industrial, existen componentes que pasan desapercibidos hasta que fallan. Sin embargo, hay uno en particular que no solo puede detener la producción, sino que representa el mayor desafío de salud pública y seguridad operativa: las torres de refrigeración y los condensadores evaporativos.

Si el motor de la industria es su maquinaria, estos sistemas son su pulmón térmico. Pero cuidado: un pulmón descuidado es el caldo de cultivo perfecto para riesgos biológicos y operativos críticos.

¿Por qué son las instalaciones de mayor riesgo?

No es una exageración. Por su propio diseño, estas instalaciones combinan tres elementos peligrosos: agua, temperatura (entre 20°C y 45°C) y aerosolización.

Esta combinación es el escenario ideal para la proliferación de la Legionella pneumophila. Si el sistema no está correctamente tratado, las microgotas de agua liberadas a la atmósfera pueden transportar la bacteria a kilómetros de distancia, convirtiendo una eficiencia térmica en un problema de responsabilidad civil y sanitaria de primer nivel.

El Tratamiento de Choque: Tu «Botón de Reinicio» Seguro

Muchos gestores cometen el error de pensar que el tratamiento de choque es solo para emergencias o brotes detectados. En realidad, es una herramienta estratégica indispensable en dos momentos clave:

  1. Puesta en marcha: Tras una parada prolongada (como el invierno o un mantenimiento mayor), el agua estancada es una bomba de relojería.

  2. Tras reformas o desinfecciones anuales: Es la única forma de garantizar que el biofilm (esa capa viscosa donde se esconden las bacterias) ha sido erradicado antes de normalizar el flujo.

Un buen tratamiento de choque no solo limpia el agua; desinfecta las superficies internas donde los químicos convencionales a veces no llegan con la misma intensidad.

Mantenimiento Continuo: La diferencia entre «Gasto» e «Inversión»

Si el tratamiento de choque es la cirugía, el mantenimiento continuo es la dieta saludable que mantiene vivo al sistema. Un programa de tratamiento constante permite:

  • Control del Biofilm y la Corrosión: Una torre con incrustaciones de cal de apenas unos milímetros puede perder hasta un 30% de eficiencia energética, disparando la factura eléctrica.

  • Automatización y Monitorización: Hoy en día, confiar solo en mediciones manuales una vez a la semana es insuficiente. Los sistemas de telemetría permiten ajustar el biocida en tiempo real según la demanda del sistema.

  • Cumplimiento Normativo: Evitar sanciones administrativas es importante, pero proteger la salud de tus trabajadores y vecinos es la prioridad absoluta.

Nota del experto: «El mantenimiento preventivo no es una opción reglamentaria, es el seguro de vida de tu continuidad operativa.»

No te la juegues con el «corazón» de tu planta

Las torres de refrigeración y los condensadores son aliados indispensables para la productividad, pero exigen respeto. Un sistema descuidado no solo es ineficiente y caro de mantener, sino que es un riesgo que ninguna empresa moderna debería asumir.

En Trakta, somos especialistas en convertir estas instalaciones de alto riesgo en sistemas seguros, eficientes y bajo control total.

¿Necesitas revisar el estado de tus torres o actualizar tu plan de mantenimiento preventivo? Escríbenos y uno de nuestros técnicos especializados realizará un diagnóstico personalizado para asegurar que tu «corazón industrial» lata con total seguridad.

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legionellaTorres de Refrigeración y Condensadores Evaporativos: El Corazón de la Prevención Industrial
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